7 señales de que tu web te está haciendo perder clientes
Una web puede tener buen diseño, un dominio bonito y hasta un logo que te gusta, y aun así no traerte ni un cliente. Esto es lo que miramos primero cuando alguien nos dice "mi web no funciona", en el orden en que hay que revisarlo.
1. No dice en tres segundos qué vendes y a quién
Entra un visitante, mira la pantalla y si en tres segundos no sabe qué haces y si es para él, se va. No hace falta una frase ingeniosa: hace falta una frase clara. "Diseño gráfico creativo" no dice nada; "reformas integrales de baños en Valencia" sí.
2. Tarda más de tres segundos en cargar en el móvil
Más de la mitad de las visitas llegan desde el móvil, y en el móvil la paciencia dura menos que en el ordenador. Cada segundo extra de carga tira visitas por el camino antes de que lleguen a leer nada. Se mide con datos, no a ojo: PageSpeed Insights de Google te da la nota real, gratis.
3. El único contacto está al final del todo
Si para escribir hay que bajar toda la página y buscar un formulario escondido, la mayoría no llega. El teléfono, el WhatsApp o el formulario tienen que estar visibles desde el primer segundo, no solo al final.
4. No se ve bien en el móvil
Texto minúsculo, botones que hay que pellizcar para tocar, menús que no abren bien. Si tu cliente tiene que hacer zoom para leer, ya perdiste puntos antes de que decida si le interesa lo que ofreces.
5. No tiene ninguna de las palabras que tu cliente escribe en Google
Muchas webs están escritas con el vocabulario del propio sector ("soluciones integrales", "sinergias") en vez de con las palabras que usa de verdad quien busca. Si tu cliente escribe "arreglar gotera baño" y tu web solo dice "servicios de impermeabilización", Google tiene más difícil relacionar una cosa con la otra.
6. No aparece en Google salvo buscando el nombre exacto
Compruébalo tú mismo: abre una ventana de incógnito y busca lo que haces, no el nombre de tu empresa. Si no sales ni en la segunda página, no es mala suerte — casi siempre es que a la web le falta lo básico: título y descripción en cada página, una estructura clara, y que Google la conozca (de esto hablamos en la guía de SEO para pymes).
7. Nadie hace seguimiento de quien escribe
Esto ya no es de la web, es de después: llega un mensaje y se contesta cuando se puede, a veces al día siguiente. Para entonces ya escribió a otro. Una web que vende no termina en el formulario — termina cuando alguien responde a tiempo (de esto habla el artículo sobre agentes de IA para presupuestos).
Antes de gastar en publicidad, arregla esto. Pagar por visitas que llegan a una web que no convierte es tirar el dinero de la publicidad, no solo el de la web. El orden correcto casi siempre es: primero una web que retiene y convierte, después traer más tráfico hacia ella.
Si te has reconocido en dos o más de estas señales, no hace falta tirar la web entera: casi siempre se rescata lo que funciona y se arregla lo que falla.
Dudas rápidas sobre este tema.
¿Cuánto cuesta arreglar una web que no vende?
Depende de si se puede rescatar la que ya tienes o si hace falta partir de cero. No hay tarifa de catálogo: te damos un precio cerrado por escrito después de ver tu caso.
¿Merece la pena arreglar la web antes de invertir en publicidad?
Casi siempre sí. Pagar por visitas que llegan a una web que no convierte es tirar el dinero de la publicidad, no solo el de la web.
¿Cómo sé si mi web es lenta de verdad?
Con datos, no con la sensación de "a mí me carga rápido". PageSpeed Insights de Google te da un número concreto en móvil y en ordenador, gratis.
¿Tu duda no está aquí? Pregúntamela por WhatsApp: +34 686 267 188